Una bonita y exitosa historia de liderazgo
A menudo se acude a historias relacionadas con el deporte para ilustrar la importancia del liderazgo. Demasiadas veces, sin embargo, sólo se usan historias de equipos consagrados o muy conocidos y se olvida que a nuestro alrededor hay cientos de historias dignas de ser contadas aunque no sean famosas. Recientemente conocí una de ellas que creo que vale la pena.
El Club Natació Terrassa tiene un equipo de waterpolo masculino en la división de honor, pero su equipo femenino se encontraba en 2006 en la 2ª división regional. Tras una historia marcada por un proyecto claro, esfuerzo, talento y compromiso, en 2010 ascendió a división de honor, categoría en la que se ha mantenido este año 2011. ¿Cómo consiguió esta extraordinaria mejora un equipo de jugadoras no “profesionales” (estudian o trabajan, no viven del deporte) en tan poco tiempo?
Usando mi modelo L.I.D.E.R. se aprecia que, como casi siempre, cuando estas variables básicas de liderazgo están bien definidas y alineadas, se consiguen éxitos profundos y rápidos. En el ejemplo del CNT, todo empieza con un proyecto claro, un reto simple y super ambicioso que ha movido a todos los involucrados durante estos últimos años: alcanzar la división de honor antes de 5 años. Y uno de los aspectos más interesantes de este caso es que el liderazgo para conseguirlo ha venido de todos los niveles: el club, el entrenador, las capitanas y jugadoras del equipo. Este es el “modelo orquestra” que marcará la diferencia en las organizaciones en el presente y futuro: las que consigan que cada colaborador en cualquier nivel asuma su cuota de liderazgo y compromiso tendrán mejores resultados.
Con este objetivo claro, se apuesta por un nuevo entrenador, que constituye un referente; es una persona comprometida y conocedora del club (jugó en el equipo masculino), sin demasiada experiencia entrenando un equipo de primer nivel pero con la capacidad de inspirar al equipo para ejecutar los planes trazados y conseguir resultados tangibles. También se apuesta por fichar a un par de jugadoras con mucha experiencia y conseguir un mejor balance entre compromiso y ganas frente a talento y veteranía.
Con estos cambios y la capacidad de motivación del entrenador y las capitanas del equipo, se consigue el compromiso de unas jugadoras que en los últimos años han seguido una disciplina tan exigente como los equipos de élite a pesar de no vivir del deporte, por tanto no haciéndolo por dinero. Y, muy importante también, contando con el soporte claro del club, que a pesar de tener unos medios muy limitados, ha tratado siempre de darle al equipo femenino lo que necesitaba para desarrollarse.
Se ha desarrollado el talento y la preparación física de forma equivalente a la profesional de un equipo de élite. Se ha implementado de forma muy inteligente y con una increible dosis de ilusión (a pesar de los pocos medios disponibles) medidas de seguimiento y desarrollo individual, promoción, disciplina y desarrollo de una cultura del equipo. Se ha ejercido un liderazgo centrado en una ambición común, un enfoque a las personas, un claro ejemplo y referente por parte del entrenador y las capitanas, y una base de ilusión, diversión y orgullo de las jugadoras.
Y el resultado de todo ello ha sido espectacular: en 2007 el equipo ya se clasificó para la fase final de la 2ª división aunque no logró ascender, en 2008 lograron el campeonato de España ascendiendo directamente a Primera División Nacional, en 2009 quedaron terceras en esta división y a las puertas del ascenso a División de Honor, que finalmente consiguieron en 2010 y han logrado mantener en 2011.
Hay innumerables detalles y pequeñas historias que valdría la pena conocer en esta exitosa ascensión. Desafortunadamente, una entrada en el blog no permite bajar a este detalle, pero en todo caso para mi lo importante de este ejemplo es cómo ilustra el potencial de un liderazgo apropiado y “democrático” (ejercido por todos los miembros de una organización), que puede lanzar a un equipo al éxito aunque a priori no contara con los medios y la “fama” que parece requerir este éxito. Un equipo de personas aparentemente ordinarias puede alcanzar resultados extraordinarios si existen las ideas claras, la ilusión e inspiración, la disciplina, la pasión y el liderazgo adecuados, y esta es la lección que habría que sacar de la historia del equipo femenino de waterpolo del CNT. ¡Felicidades!







