Como explico en el apartado “Más información” del blog, una de las cosas que intento es no sólo teorizar sobre liderazgo sino, y sobretodo, aplicarlo en la práctica y demostrarme a mí mismo y a todos, que las ideas que intento divulgar funcionan y son realistas. Ahora esto lo intento hacer en Synthon Hispania, que es un laboratorio farmacéutico pero también nuestro particular “laboratorio de liderazgo” como a veces bromeamos al respecto en el equipo de dirección. Esta serie de entradas del blog se dedicarán a conocer algunas cosas que espero que puedan resultar interesantes sobre cómo aplicamos las ideas de liderazgo y qué resultados obtenemos de ellas en Synthon (de hecho este es el enfoque que tiene mi último libro, “Liderazgo peregrino” donde puedes encontrar muchos más detalles sobre el tema).
Synthon es un laboratorio farmacéutico nacido en Holanda en 1991. Nos dedicamos a desarrollar medicamentos, básicamente genéricos, lo cual es una actividad de la que uno se puede sentir orgulloso: no sólo ayudamos a mejorar la calidad de vida de los seres humanos con nuestros productos, sino que lo hacemos con la máxima calidad y a la vez precios mucho más bajos que los productos innovadores, lo cual añade una indudable vertiente social a nuestro negocio porque ayudamos a que los mejores medicamentos lleguen a muchos más pacientes, especialmente a los más necesitados desde un punto de vista económico.
No explicaré más cosas sobre Synthon porque no es este el propósito del blog ni de estas entradas, en el libro “Liderazgo peregrino” se puede encontrar toda la información. Lo que haré es empezar esta serie de entradas explicando un aspecto importante de Synthon en cuanto a resultados: las certificaciones.
Una certificación (las más conocidas son, posiblemente, las ISO) es una garantía: es una forma de decir hacia fuera de la empresa “soy muy bueno en esto y la certificación lo demuestra y da garantías de ello de forma objetiva”, puesto que la otorga un tercero cuyo único interés es, precisamente, garantizar que cuando certifica a una empresa sea realmente muy buena en ese tema para generar confianza y más negocio en su actividad certificadora. Este interés externo es la motivación de la mayoría de empresas que se certifican en algún campo, para comunicar aspectos positivos y generar confianza a sus clientes actuales o potenciales. Pero también hay un indudable beneficio interno: los propios colaboradores de la empresa ven que ésta es una empresa “seria o profesional”, que trabajan en un sitio que ofrece garantías.
Enfocado a estos dos ámbitos, externo y (con un especial énfasis en nuestro caso) interno, en Synthon Hispania nos planteamos el objetivo de mostrar claramente que lo que se suele llamar ”gobierno corporativo” era excelente. Habitualmente se entiende que el gobierno corporativo incluye lo que también a veces se denomina la triple cuenta de resultados de una empresa: el ámbito financiero, el ámbito social y el ámbito medioambiental. Así se cubren las vertientes básicas de la sostenibilidad: una empresa cuenta con un negocio sostenible si es financieramente exitosa y solvente, si trata a sus personas de forma adecuada y por tanto están motivadas y quieren trabajar allí, y si su actividad no perjudica a su entorno y es medioambientalmente sostenible.
Con este objetivo, en los 3 últimos años hemos obtenido las siguientes certificaciones:
1. ISO14001 (es la norma referente en el mundo respecto a la sostenibilidad ambiental)
2. SA8000 (no tan conocida pero se está convirtiendo en el estándar más exigente a nivel internacional en el ámbito social y de responsabilidad corporativa)
3. OSHAS 16001 (es el estándar mundial más exigente en prevención de riesgos laborales)
4. Aprobación autoridades sanitarias locales y FDA (en el mundo farmacéutico las normas ISO de calidad no tienen demasiado sentido porque las propias normas de correcta fabricación farmacéutica llamadas GMPs igualan, si no superan, su exigencia; por eso, la aprobación de las autoridades sanitarias de nuestro país es una garantía suficiente, pero además en nuestro caso somos una de las pocas plantas farmacéuticas en España que está aprobada por la FDA, la agencia sanitaria norteamericana que está considerada como el estándar internacional más exigente junto la de algún otro país muy concreto como Japón u otros)
5. Financieramente no es necesaria una certificación: la mejor prueba de buenas prácticas es superar sin ajustes la auditoría anual de cuentas, en nuestro caso llevada a cabo por Ernst&Young hasta hace dos años y actualmente por Deloitte, es decir, dos de las mejores compañías líderes en el mundo en auditoría.
Con todo esto (como decimos a veces un poco en broma internamente “nuestro repoker” de ases) podemos ofrecer externa e internamente una clara garantía de excelencia en nuestra gestión y gobierno corporativo. Queremos ser una empresa puntera y líder en muchos ámbitos, entre ellos el de la gestión y RSC, así que era necesario poder explicar en pocas palabras que tratamos de hacerlo mejor que nadie, y esto es lo que nos permiten estas certificaciones.